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¿Sabes cómo prevenir el cáncer cervicouterino?

Sí, el cáncer cervicouterino se puede prevenir, y los exámenes ginecológicos juegan un papel muy importante para lograrlo. Sabemos que, a veces, puede darte pena ir con el especialista, te sientes expuesta, con nervios y hasta miedo; sin embargo, las pruebas de detección periódicas son la mejor manera de evitar ciertas enfermedades. Sigue leyendo y conoce todo sobre este tipo de cáncer.


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¿Qué es el cáncer cervicouterino?

Se le conoce como cáncer cervical o cáncer de cuello del útero, y justamente se desarrolla en las células de esta zona.

Vamos a explicarlo más. Las células normales tienen un ciclo de vida, es decir, crecen, se multiplican y mueren. El problema empieza cuando estas células sufren un cambio genético y se vuelven anormales; entonces se multiplican sin control y, lo peor, es que no mueren. Esto provoca que se acumulen y formen una masa, mejor conocida como tumor.

Además, las células cancerosas pueden invadir más tejidos y expandirse a otras partes del cuerpo, lo que se llama metástasis. Es fundamental la detección temprana para recibir un tratamiento adecuado, que depende de la etapa en que esté el cáncer. ¡Mientras más pronto, mejor!

Algunos factores del riesgo del cáncer cervicouterino son:

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Generalmente, el cáncer cervicouterino no produce síntomas en la fase inicial; mientras que, en etapas más avanzadas, hay que estar pendiente de estas señales:

  • Sangrado vaginal después de las relaciones sexuales
  • Flujo vaginal con sangre, que puede ser espeso y tener mal olor
  • Sangrado entre periodos
  • Molestias durante el sexo
  • Dolor pélvico
  • Pérdida de peso
  • Sangrado después de la menopausia

¿Cómo prevenir el cáncer cervicouterino?

La buena noticia es que se trata de un cáncer prevenible, entonces si tomas las acciones necesarias, puedes luchar contra él.

Papanicolaou

También se le llama PAP, citología vaginal o cervical; es un examen para detectar enfermedades benignas y malignas en el cuello del útero, en especial, cambios celulares anormales. Consiste en tomar una muestra de células con una espátula para que sean analizadas en un laboratorio.

Esta prueba se realiza cuando se inicia la vida sexual o a partir de los 21 años; la frecuencia la determina el médico según tu edad, historia clínica y resultados de exámenes previos. No debe hacerse durante la menstruación y hay que evitar el sexo, tampones, lavados y medicamentos vaginales, unos días antes del examen.

Colposcopía

Es otra de las pruebas para detectar cáncer cervicouterino, y es complemento del Papanicolaou, cuando este tiene resultados anormales. Se usa un colposcopio para tener una vista aumentada de la cavidad vaginal en busca de alteraciones en las células. Tranquila, este instrumento no tiene contacto contigo ni se introduce, y el examen es indoloro y solo tarda unos minutos.

Debe hacerse a partir del inicio de la vida sexual y, generalmente, se realiza una vez al año. La preparación previa es la misma que para el Papanicolaou.

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Prueba de VPH

Es una prueba que determina si la paciente tiene una infección por el virus del papiloma humano. Aclaremos, existe VPH de bajo riesgo y de alto riesgo, este último es el que puede desencadenar el cáncer cervicouterino.

El procedimiento es igual al Papanicolaou, solo se toma una muestra de células y se manda analizar. Se recomienda cuando eres mayor de 30 años o si el PAP tuvo resultados anormales, aunque, a veces, se hacen al mismo tiempo.

Toma en cuenta que el VPH ataca a hombres y mujeres, pero esta prueba es solo para el sexo femenino; esto significa que el hombre puede contagiar a su pareja sin saberlo.

Vacuna contra el virus del papiloma humano

Existen 3 tipos de vacunas que protegen de diferentes cepas del VPH; generalmente son 3 dosis, la primera al inicio del tratamiento, la segunda al mes y la tercera a los 6 meses.

Lo ideal es que se aplique a niñas de 9 a 12 años, y a mujeres de máximo 26 años. Uno de los tipos de vacuna se administra a niños y jóvenes de hasta 21 años, para prevenir el contagio del virus. Pero solo el médico debe indicar la aplicación adecuada.

¡Ojo! No sirve para tratar el cáncer, sino para evitar la infección del VPH. Funciona estimulando la producción de anticuerpos para que, cuando se encuentren con el virus, impidan que infecte las células.

Tienes varias opciones para prevenir el cáncer cervicouterino, así que pon manos a la obra para protegerte.