pérdida de control del comportamiento sexual.

¿Adict@ al sexo? Conoce qué es la hipersexualidad y sus consecuencias

La hipersexualidad es un comportamiento impulsivo caracterizado por el aumento de la actividad sexual, tanto en frecuencia como en intensidad; aunque no se trata solo de tener mucho sexo, sino que llegar a afectar la vida de quien la padece. En otras palabras, como cualquier adicción, la hipersexualidad trae consecuencias negativas en todos los aspectos, tanto sociales, económicos, físicos y emocionales; esto se debe a que el sexo se vuelve todo para la persona, quien busca compulsivamente sentir placer.


El sexo es algo natural y debe disfrutarse, sin embargo, cuando afecta la vida, hay que hacer una pausa. Tal vez pienses que no se puede sufrir por tener mucho sexo, pero los excesos siempre provocan problemas. Por eso, hoy te explicamos qué es la hipersexualidad, así como sus características y consecuencias. ¡Toma nota y descubre si eres adict@ al sexo!

¿Qué es la hipersexualidad?

aumento en la actividad sexual o masturbación.

La hipersexualidad engloba tanto a hombres como a mujeres, aunque cada género tiene su propio término: satiriasis (masculino) y ninfomanía (femenino); en ambos casos se trata de un deseo sexual exacerbado.

Quizá, de momento, no te parezca una situación mala, total, el sexo es para disfrutarse, y mientras más, mejor. Pero ¿qué harías si todos tus pensamientos fueran sobre fantasías sexuales?, ¿o no fueras a trabajar por masturbarte o ver porno? No es divertido si perjudica los demás aspectos de tu vida.

Estás expuest@ a imágenes sexuales constantes: el anuncio en la calle, la serie en la televisión, imágenes en redes sociales, etc.; pero no significa que te obligue a buscar desesperadamente algún contacto sexual.

Características de la hipersexualidad

¡Tranquil@! Tener sexo después de una fiesta o masturbarte porque viste un@ modelo súper sensual en Internet, no cuentan como adicción. Las personas hipersexuales se caracterizan por:

  • Pasar tiempo en actividades sexuales, haciendo a un lado responsabilidades y relaciones personales, lo que entorpece la vida normal
  • Pensar mucho en fantasías, para escapar de situaciones difíciles
  • Aumentar la actividad sexual y la masturbación
  • Sentirse insatisfechas, porque dejan de disfrutar del sexo para concentrarse en la cantidad, y nunca es suficiente
  • Tener múltiples encuentros sexuales en corto tiempo, con desconocidos, sin amor ni intimidad
  • Perder el control de su comportamiento sexual, llegando a la violencia e, incluso, a forzar a la otra persona
  • Poco interés en el riesgo de daño físico o emocional, tanto propio como ajeno
  • Falta de medidas de protección durante el sexo
  • Visitar con frecuencia prostíbulos
  • Buscar y gastar demasiado en pornografía, sitios web, aplicaciones móviles y líneas eróticas para conversaciones y encuentros
  • Intentos de controlarse sin ningún éxito
  • Tener dificultad para relacionarse con los demás
  • Es común que tengan inquietud, culpa, irritabilidad, mal humor, insomnio, problemas de memoria y concentración, y una sensación de vacío
  • Se da con más frecuencia en hombres que en mujeres
gasto de tiempo y dinero en fantasías sexuales.

Si te preguntas qué provoca este trastorno, te diremos que no hay un motivo claro; aunque vivir ciertas situaciones pueden ser un factor que ayude a desencadenarlo. ¡Ojo! No es una regla.

  • Experiencias traumáticas, incluyendo abuso sexual o físico en la infancia
  • Desequilibrio de sustancias químicas del cerebro como dopamina o serotonina
  • Dependencia a ciertas sustancias como drogas o alcohol
  • Malas experiencias con la pareja, que genera frustración y fracaso
  • Trastornos de la personalidad o que afectan el cerebro, como enfermedad de Parkinson o trastorno bipolar
  • Vivir con personas que tienen alguna adicción

Consecuencias de la hipersexualidad

El trastorno de hipersexualidad puede ocasionar varios problemas a diferentes niveles:

  • Dependencia sexual para sentirse mejor
  • Trastornos depresivos y pensamientos suicidas
  • Alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados
  • Aislamiento social, depresión y ansiedad
  • Descuido de actividades cotidianas
  • Peleas con la pareja y hasta separación
  • Problemas en el trabajo y despido
  • Enfrentamientos con la familia
  • Dificultades económicas
problemas o distanciamiento de la pareja debido a la hipersexualidad.

Quien padece de este trastorno de hipersexualidad, necesita apoyo, como si tuviera otro tipo de adicción. El primer paso es aceptar que hay un problema que perjudica tanto su vida como la de los demás. Después es importante buscar ayuda, ya sean terapias psicológicas, grupos de adictos al sexo y visitas al especialista, quien puede prescribir ciertos medicamentos.

A diferencia de otras adicciones, el tratamiento no conlleva a dejar el sexo por siempre, solo es un corto periodo de abstinencia. Esto es de gran ayuda, ya que los pacientes no distinguen entre los actos sexuales saludables y no saludables; el tiempo varía de uno a 3 meses, que ayuden a interrumpir patrones compulsivos.

Lo mejor es identificar y tratar cualquier tipo de adicción a tiempo, antes de que destruya la vida de quien la padece. ¡El sexo se disfruta, no se sufre!