Miedo al sexo

Miedo al sexo: ¿qué es?


Si el contacto sexual en lugar de placer te produce ansiedad, disgusto y estrés, puedes sufrir erotofobia o miedo al sexo. Este trastorno es muy común y se caracteriza por la fobia a tener relaciones sexuales o hacia cualquier cuestión de índole sexual (caricias, besos, juegos eróticos, etc.). Provoca hiperventilación, incomodidad, tensión muscular, sudoración excesiva y dolor de cabeza, entre otros malestares.



¿Cómo afecta la vida de quien lo padece? Las personas con erotofobia sufren un impacto negativo en su salud física y mental, origina conflictos de pareja, dañan la autoestima y la manera de vincularse; además, les impide mantener relaciones sentimentales duraderas.

Conoce qué lo causa, los síntomas y algunas soluciones.

Erotofobia o miedo al sexo: ¿qué lo causa?


Las causas de erotofobia pueden ser diversas, las más comunes son:

  • Episodios sexuales traumáticos: el resultado de experiencias perjudiciales durante el sexo, debido a violaciones, abusos físicos o psicológicos, burlas o maltratos.
  • Educación sexual deficiente: asociada al sexo con algo sucio, maligno o perverso por costumbres culturales o religiosas; provoca sentimientos de culpa o vergüenza que obligan a reprimir los impulsos sexuales.
  • Disfunciones sexuales: en ocasiones, tener intimidad puede ser desagradable e incluso doloroso, debido a alteraciones del cuerpo como anorgasmia, eyaculación precoz, vaginismo o dispareunia (coito doloroso) o disfunción eréctil.
  • Trastornos sexuales: temor a ciertas conductas sexuales como hafefobia (miedo al contacto físico), gimnofobia (miedo a la desnudez), filemafobia (miedo a los besos), genofobia (miedo al coito). El conjunto de uno o varios estos miedos genera erotofobia.

Además de estas causas, hay otros factores que contribuyen al desarrollo de erotofobia, como el temor de no satisfacer a la pareja, sufrir depresión, complejos respecto de la imagen corporal, idealizar expectativas irreales sobre las relaciones sexuales, falta de confianza y comunicación con la pareja, aprensión a contraer infecciones de transmisión sexual o embarazarse.

Como puedes ver, las causas de erotofobia dependen de cada persona; sin embargo, este trastorno no solo afecta la sexualidad de quien lo padece, sino también sus relaciones de pareja.

Síntomas de erotofobia


El cuerpo humano utiliza mecanismos de defensa para alertar ante situaciones de riesgo y, en el caso de quien sufre erotofobia o miedo al sexo, podría manifestarse de las siguientes maneras:

Erotofobia
  • Evitar relaciones sentimentales estables y perdurables
  • Buscar excusas para eludir cualquier tipo de contacto sexual
  • Problemas frecuentes con la pareja por la nula muestra de afecto e intimidad
  • Miedo incontrolable hacia objetos o situaciones sexuales
  • Angustia e inquietud
  • Incremento de la frecuencia cardiaca
  • Dificultad para respirar
  • Sequedad en la boca
  • Mareos y náuseas
  • Hormigueo en el cuerpo
  • Dolor abdominal
  • Rigidez muscular
  • Desorientación y falta de concentración
  • Pérdida del deseo sexual
  • Falta de lubricación vaginal
Síntomas de erotofobia

Los síntomas de erotofobia se pueden presentar antes o durante la relación sexual y, en algunos casos, con el solo hecho de pensar en conductas vinculadas al sexo. Pero no todo está perdido; existen diferentes maneras de solucionar el problema. Entérate.

¿Cómo superar el miedo al sexo (erotofobia)?


El sexo es una parte fundamental en la vida de los seres humanos; por ello, la importancia de acudir a un especialista en caso de experimentar algún síntoma para encontrar una solución.

Los tratamientos más usados son:


  • Psicoterapia individual: busca conocer la razón principal para tratarla y, a la par, reforzar con un tratamiento que mejore la autoestima
  • Terapia de pareja: contar con este apoyo es fundamental, por lo que se trabaja en el fortalecimiento de la relación por medio de la confianza y comunicación
  • Terapia EMDR (desensibilización y reprocesamiento con movimientos oculares): la persona es expuesta de manera gradual a las situaciones sexuales causantes de la fobia; se desensibiliza y se ayuda a reprocesar las emociones negativas por medio de aprendizajes adaptativos
  • Hipnosis: se induce a un estado de relajación que permita reconocer las causas inconscientes del miedo al sexo y, en su lugar, se introducen pensamientos que faciliten encuentros sexuales satisfactorios
  • Técnica EFT (técnica de liberación emocional): con acupuntura se estimula una serie de puntos que liberan la energía estancada y se elimina el malestar emocional
  • Mindfulness: técnica que entrena a la mente para enfocarse solo en las sensaciones placenteras del presente; contribuye a una vida sexual plena y placentera
Con estas técnicas se busca que el afectado vuelva a disfrutar los encuentros íntimos sin ansiedad para, así, alejarse de la fobia a tener relaciones sexuales.
¿Es tu caso? Busca a un terapeuta profesional como los que podrás encontrar en el Centro Nacional de Diagnóstico para las Enfermedades Emocionales.
Mindfulness: contribuye a una vida sexual plena y placentera