Búscalo hasta encontrar su posición exacta.

Punto G, descubre cómo sacarle provecho

Seguramente has escuchado del punto G, ya sea en revistas, en internet, en la tele, en plática con tus amigos, etc. Si bien es un tema común, no todos saben bien qué es, quizá ni siquiera lo relacionen con el sexo. Si tú eres una de esas personas, hoy te sacaremos de dudas y te contaremos dónde está, por qué es importante y cómo estimularlo.


¿Qué es y dónde está el punto G?

Los juguetes sexuales pueden facilitar su estimulación

Se trata del punto Gräfenberg, pero es más fácil llamarle punto G; lleva el apellido del ginecólogo alemán que se dedicó a investigar sobre el tema en los años 50.

Generalmente, el clítoris es el preferido para que las mujeres sientan placer, y se olvidan del punto G. Sin embargo, este puede brindar más satisfacción de la que imaginas.

El principal problema es que aún no se sabe exactamente dónde se encuentra, porque su localización depende de cada mujer; lo más aceptado es que está entre 5 y 8 centímetros en el interior de la vagina, en la pared frontal.

La recomendación es que lo encuentres tú solita para que, cuando tengas sexo, sepas hacia dónde dirigir a tu pareja. Te aseguramos que después de eso, no olvidarás su ubicación. Los juguetes sexuales pueden funcionar muy bien para buscar esa anhelada zona. Aquí puedes consultar algunos tips para comprar un vibrador.

¿Cómo estimular el punto G?

Quizá pienses que es una zona más, pero si lo estimulas adecuadamente, puede provocar orgasmos más intensos y largos. ¿No crees que vale la pena darle una oportunidad?

Cuando se estimula el punto G, es normal que sientas ganas de orinar, pero tal vez te moleste y te detengas. ¡No lo hagas! Es el momento previo a sentir gran placer. Si de plano no te concentras, ir al baño antes de tener sexo puede ayudarte a relajarte.

Ahora sí, te contamos qué hacer para estimular este punto tan importante.

Posiciones para estimular el punto G

Posiciones para estimular el punto G que no deben faltar.

Posturas en las que tú tomas el control pueden ayudarte mucho. Una opción es que tu pareja se acomode en una silla y tú sientes en él, dándole la espalda. También funciona sobre la cama, como la posición de vaquerita, pero arqueando la espalda hacia atrás y colocando tus manos sobre sus muslos. De esta forma, su pene está en el ángulo correcto para estimular tu punto G.

La postura de perrito puede servir muy bien para tu objetivo, solo baja tus brazos y acomoda tu cabeza en una almohada. Esto permite una penetración profunda, además, él tiene la posibilidad de tocar tu clítoris y senos, aumentando el placer.

Hacerlo de cucharita también ayuda a que su pene llegue a la pared frontal de la vagina. Una variación que te recomendamos es que hagas tus rodillas hacia adelante, verás que disfrutas más.

No son las únicas posiciones que te servirán. Recuerda que, en el sexo, todo es cuestión de gustos, y probar cosas nuevas siempre te dará mejores experiencias.

Guíalo en el camino

Si él no sabe dónde está tu punto G, está difícil que pueda estimularlo. Entonces, toma un tiempo para explicarle el camino y, poco a poco, le será más fácil encontrarlo. Además, cuando vea lo que provoca en ti, no lo pasará por alto la próxima vez.

Clítoris al rescate

Un tip que te damos es que el punto G se vuelve más sensible si primero atiendes tu clítoris. Así que dile a tu pareja que le preste atención, o hazlo tú misma, para que llegues al orgasmo más fácilmente. ¡Amarás la estimulación simultánea!

La estimulación correcta del punto G, puede traerte orgasmos más largos.

No te obsesiones

Encontrar ese tan esperado punto G no debe volverse una tortura. Claro, saber dónde está puede regalarte mucho placer, pero, como todo en el sexo, deja que fluya. Si te obsesionas, quizá no lo encuentres y tampoco disfrutes de lo demás.